¿The Beatles? ¡The Beatles!

  • Shuatas
  • 30 Jun 2010

The Beatles...otra vez. Están en todas partes. Es que no solo fueron una banda más de aquellos gloriosos años 60. Cambiaron el mundo, lo pusieron patas para arriba. Claro, fueron los voceros de toda una generación, y también de las siguientes. Es necesario explicar el abc?



Puedo decirlo porque yo nací dado vuelta. Me voy lejos un momento y lo primero que me viene a la cabeza es una noche en casa donde se reunian algunos amigos. Yo era muy pequeño, apenas tenia uso de razón, pero alcancé a recordar aquellas palmas con las que nos sumábamos al final de Hey Jude. Era algo así: "naaaaa, naa naaaa, nnanananáaa, (ts-ts, ta-ta), naranaaanaaá, (ts-ts, ta-ta) Hey Jude!...". Disculpen si desafino, pero, es que había que seguir a los platillos de Ringo...

Luego salia de la casa y ellos se quedaban adentro hasta la próxima noche, porque aquellos mundos que veía afuera eran extraños, completamente diferentes al mio. Iba a la escuela, volvía y nadie se daba cuenta que yo pasaba por ahi. Me venian a buscar, jugábamos con los amigos y de todo aquello ni señales. Pero cuando era la hora de entrar a la casa allí estaban nuevamente. Eran como unos amigos ocultos que tenía.

Nunca tuvimos suerte con los radiograbadores. Siempre tenían algún detalle que no funcionaba o se rompían. Pero nunca pude vivir sin la música sonando, así que me las arreglaba como sea para escucharlos. Se grababan cosas de la radio en unos cassettes que eran regrabados miles de veces. Terminaban abriéndose y pegándose con cinta y llevándolos al límite otra vez. Pero, gracias a que un parlante dejaba de funcionar terminé entendiendo como ellos grababan: la voz salía por un canal y los instrumentos por el otro. O a veces, la mitad de la música sonaba por un parlante y el resto, por el otro. Así que escuchaba las canciones a medias o le daba unos golpes al grabador para que se intercambiaran los parlantes. Con suerte podía seguía escuchando!

Es que olvidé decir que tuve un melotrón, casi casi como los que ellos usaban, y en el teclado tenía Yesterday y Hey Jude! Y siempre había algún programa de media hora de ellos donde no me lo perdía...

Un día nos tuvimos que mudar y yo no había terminado la primaria, así que los amigos y todo lo que estaba a mi alrededor quedaron atrás. Pero me llevé a los Beatles, así que una vez instalado allí hicimos buenas migas con un amigo que vivía en la casa de al lado. Enfrente de casa vivían dos chicas así que tocó dar los primeros besos y hacer un concierto de los Beatles. El tocaba con un par de palos y una palangana de baño, y yo con una guitarra de juguete. Más adelante llegó el turno del concierto arriba del techo, del techo del garage de mi vecina. Por suerte no se enteró, pero vaya coincidencia! No teníamos en mente el mítico concierto de los Beatles en la azotea de los estudios de Abbey Road. De todas formas, el nuestro fue de noche y nadie lo vió ni se entero. Y eso que hicimos ruido. Seguramente luego era la hora de comer y entré a la casa. A veces había que comer, a veces no, pero los Beatles no faltaban.

Luego mi padre se fué de casa. El era más bien parecido a George, y yo más parecido a Paul, pero no se pudo llevar a los Beatles. Comenzó la epoca de usar camisas por fuera y dejarse un poco más largo el pelo, y lo que más sonaba en casa era Revolver y Sgt. Pepper. Llegó por fin el momento de conocer a un amigo con quien podía compartir el tema de la música. Era hijo de músicos y yo tenía ganas de formar una banda, cosa que fué lo único que no pudimos hacer.

Por ese entonces, todo cambió todo porque cuando fuí al colegio pasaba por el pasillo y escuchaba cuando decian: "mira! Ahora está más sociable, está cambiado!". La realidad es que por fin encontré caminos para compartir este tipo de historias. Pero volviendo a este amigo del que les cuento, el diálogo fue más o menos así:

-Yo: The Beatles.
-El: The Beatles?
-Yo: Si, ¡The Beatles!

Así que la beatlemanía se terminó instalando también en su casa, y no hubo resistencia capaz de frenar su llegada inminente. Tiempo después, el que dijo adiós fui yo. Tenia que seguir de largo, pero allí los Beatles sigueron sonando. Eso si, me los volví a llevar.

Poco a poco, los Beatles y yo seguíamos ganando terreno por los otros mundos, aunque no siempre con éxito. Es que los Beatles hablaban de cosas muy poderosas como el amor. Eso de All You Need is Love, Can't Buy Me Love, o simplemente For No One. No era para cualquiera! Era un amor universal, más allá de todo...

Que sus letras son simples. O que In My Life era la única canción buena que tenían porque el resto eran simples y tontas. Pero qué les puede decir uno frente a ese tipo de apreciaciones? Como sea, allí me lo dijeron, en ese trabajo de donde a los tres meses fui despedido porque lo tenían que cerrar. Así que también me toco irme de ese lugar, pero los Beatles se van nuevamente conmigo, no hay negociación alguna. Es que, Tomorrow Never Knows había llegado a sonar en ese lugar.

Volví a apartarme de todo, más o menos durante un año... No hacía más que trabajar y volver a la casa, o mejor dicho, a donde momentáneamente nos tocaba estar. Es que, a la hora de la verdad hay gente que muestra su verdadera cara, y tuve que elegir entre ellos, o los Beatles. Como se imaginarán, no me resultó dificil elegir.

Así que al final volvímos a reubicarnos. Comenzamos de nuevo Y los Beatles sonaban como nunca en el mismo equipo de música que mi madre nos había regalado años atrás. Pero ya era otro entorno, otro aire, otro lugar, todo renovado. Luego la conocí a ella y entoné Eleanor Rigby. Al final, sorprendida, solo me dijo "mira tu!", y el resto de la noche siguió sonando.

Tocó subirme a un avión y despedirme de todos por un tiempo. Había que levantar vuelo, pero la única condición era llevarlos a ellos, a los Beatles. Y miren a donde llega uno! Sin saberlo, desde el otro lado del planeta, terminé a pocos metros de Paul, algo que muchas veces había soñado, y digo en mis sueños porque así era. No fue tan facil porque tue que saber esperar, pero al final allí estaba! Fue increible, no por como sonaba la música, sino porque hoy lo veo como algo normal. Es que era tan familiar que cuando llegó el momento de estar presente, nada de lo que había era desconocido. Fue una cuestión más bien energética que otra cosa. Así que, simplemente, volví a casa y ¿Qué puse nuevamente a sonar?

Ellos siempre están listos, les tengo que pedir que se queden quietos porque no se aguantan. ¿Podrán calmarse por un rato más?

La almohada

  • Shuatas
  • 24 Jun 2010

La almohada 

Te levantas y corres nuevamente a abrazar a la almohada. A pocos pasos, ahi fuera, llegas a sentir que el mundo te está llamando, pero para ti no hay nada más importante que la almohada.

Te toca salir, sales brevemente por el vecindario, pero no hay nadie ahí. No sabes de donde provenían aquellos ruidos que escuchabas desde la ventana de tu casa. Tal vez solo era tu imaginación. Uno sueña con un montón de cosas, que a la misma vez, también es el sueño de otros.

Llegas nuevamente a tu casa, a la soledad de cada rincón de tu interminable casa. La luz de la ventana es muy fuerte, y cierras la cortina. Te sientes cansado a pesar de que no has caminado mucho, y abrazas la almohada nuevamente.

Te encanta hacerlo, tanto que no atiendes el timbre en la puerta y dejas que siga sonando insistentemente. Y su sonido se confunde con recuerdos de un pasado inexistente pero tan real que jurarías haber estado allí. Hasta que una mosca llega a tu oreja de forma precipitada y todo se desvanece nuevamente.

El día ya se acaba, pero no te has vuelto a levantar. Sonries, no sabes por que, pero no puedes evitarlo. Has vuelto a salirte con la tuya. Nadie ha venido a molestarte y podrás estar nuevamente solo. Habrá más tiempo para  pensar, imaginar y volver a pensar, y volver a imaginar.

Muchos años han pasado, pero aquella despedida jamás pudo concretarse. Dijo que me volveria a buscar cuando fuesemos algo más grandes, y yo lo creí totalmente. Durante mucho tiempo solo esperé confiado de que así sucediera. Y ahora intento buscar aquello en mis sueños, en mis recuerdos, en mis anhelos de volver a todo aquello al menos por una única vez.

Si supieras que allí está, más cerca de lo que pensarías jamás, pero a cada momento quieres negar todo lo que ocurre, eres muy cruel contigo mismo y con ellos. Aquellas lágrimas te pertenecen, y no dejarán de golpear tu puerta hasta que un día la abras y te des cuenta de que todo lo que negaste estaba más cerca de lo que te podías imaginar.

No, no es cierto, ni siquiera es cierto lo que estás pensando en este momento.

Y allá voy

  • Shuatas
  • 20 Jun 2010

Esta noche me levanto de la cama, sin sueño, desorientado, del otro lado de las nubes. La miro a ella y me pierdo en los rincones. Me levanto y abro la puerta y mi nueva bicicleta está ahí en el patio esperándome.

Ella me sostiene desde atrás, y le digo que me suelte. A partir de este momento comienzo a andar solo y rápido, y me voy lejos, muy lejos, hasta llegar al otro lado del mundo y encontrar aquellas tapas de olla con los que sigo el viaje infinito jugando a que puedo llegar a cualquier parte. Soy nuevamente Batman, y Robin, y trato de cantar en el viejo grabador de la casa. Ahora escucho mis propias canciones, prometedores bocetos de grandes creaciones. Doy la vuelta, voy a pescar y apenas sale una mojarra de este canal. Allí no me hablan, yo no les hablo, el aula es como el canal, pero tengo claro que es lo que voy a pescar.

Voy procesando por dentro la vida entera mientras espero que pasen los años, me crezca un poco el pelo, y por suerte siempre tengo donde volver por las noches. Pero cuando estás de un lado querés estar en el otro, y cuando llegas a ese otro lado, pensás en estar de regreso.

Lejos y cerca a la vez, allí voy intentando armar nuevos autobuses de cartón dibujados, y los muevo como si fueran reales. Aquellos que me llevaban a mis sueños, a la magia de mi intocable mundo perfecto donde me refugiaba y aprendia más que con todos ustedes. Pero por momentos tampoco sabía hablar ni mirar. Y me conformaba con las sobras, conmigo mismo, y no me moría.

Allá ellos, porque ahora la veo a mi lado y pienso en cuando queria casarme de niño con ella, y asi le dije a sus padres: "cuando sea grande...". Claro que no me creyeron. Ahora te veo desde aquí, tan lejos y cerca de mi.

Si, todo esta dentro de mi pero me pierdo una y varias veces y no se por donde ando. Todo pasa tan rápido que no puedo dormir, y viajo nuevamente hacia donde estoy corriendo nuevamente, sabiendo que puedo chocarme con lo que sea y seguir adelante. Dando saltos al vacío, saliendo de orbita, jugando a saltar estrellas, inspirando a los proceres y predicadores del barrio y de la ciudad, de mis padres y de mis amigos. Pero ella siempre estuvo conmigo.

Ahora abro los ojos, juego a ganar esta vez y no importa la hora ni el atraso, ni lo poco que pueda quedar de mi esta noche. Salgo nuevamente a la calle, igual que cuando entré la primera vez a la oficina. Igual que la vez que llegue a casa y pude tirar abajo aquella maldición. Igual que cuando nos pasábamos meses debajo de la luna jugando a que un dia llegaríamos a poder ver la luz de la casa. Igual que cuando soñaba con pequeñas migajas de pan y sentía el calor de aquel hogar. Esta noche no puedo olvidarme, no puedo dormir. Mañana tampoco. Estaré tan ocupado que no habrá tiempo para pensar en nada. Y sin hablar nunca del retorno, porque, en realidad, nunca me fui.

Hello!

  • Shuatas
  • 16 Jun 2010

Listo, el blog está armado. Me pasé dias con esto para que cuando llegara el momento de decir algo, no iba a tener la más mínima idea de que decir. Pero me divertí armándolo, no crean que no. A donde llegará esto? No tengo la menor idea. Tampoco se si alguien va a leer esto, o si lo que estoy escribiendo en este momento va a terminar posteado aquí. Tampoco importa mucho.

Una definición de JMiur me quedó grabada hace un tiempo y que puede definir un poco lo que es un blog: un patio de juegos. En este caso no se si tomarlo así o como un cuarto, una pieza para mi, un espacio, algo que cualquiera de nosotros se ve en la necesidad de tener.Y allí uno hace lo que se le de la gana de hacer sin pedir perdón.


Pero todavía se siente raro. Es como cuando te mudas y llegas a una habitación nueva. Luce algo despojado, oscuro, insólito. Y hasta no entrar en calor uno se siente un poco ajeno hasta que te vas acomodando. Está también esa falta de costumbre a tener lo tuyo, y cuando llega y ya lo tenés te preguntas por donde empezar.

La luz está bien tenue y en este no hay mucho más que ofrecer más que un poco de desorden y una silla. Pero la puerta está entreabierta así que mejor me voy terminando de acomodar.


"Si empezara un blog hoy(....)haría un blog personal, y lo tengo en mente. Es más, es algo que se va a concretar."

Lo dije en Febrero 2007 en un lugar que mejor no voy a mencionar....